Nos cuentan que dos de los senadores de Morena más felices con la aprobación del llamado Plan B en materia electoral, que desmantela la estructura del INE y acota salarios de los consejeros, fueron Félix Salgado Macedonio y Delfina Gómez. Ambos, nos recuerdan, fueron sancionados por el instituto. El guerrerense perdió su candidatura al gobierno de su estado natal por no haber presentado a tiempo un informe sobre sus gastos de precampaña y la mexiquense por el diezmo que aplicó al salario de unos 500 trabajadores del municipio de Texcoco cuando era alcaldesa. Al final de la sesión, sonrientes, festejaron el golpe. Además, nos hacen ver, con las nuevas reglas, ya no podrán sancionar tan fácilmente con la pérdida de la candidatura a quienes se documente que violaron la legalidad en la contienda. Patente de corso, se le llama. | Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.
La venganza de Delfina y Félix

