La idea del debate entre las corcholatas de Morena duró lo que al pobre la alegría, un ratito, casi nada.
Por lo pronto el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, que primero dijo que sí, después dijo que no. Y añadió una de esas frases que tanto agradan en Palacio: son los tiempos del presidente no de los aspirantes.
Claudia Sheinbaum dijo por su parte que nada de renuncias, que ella se queda en el Palacio del Ayuntamiento y que si quieren desde ahí debate.
De modo que el canciller Marcelo Ebrard, quien propuso las renuncias en bloque, y el senador Monreal que puso sobre la mesa la idea del debate, están como estaban antes, viendo como los punteros de la carrera acrecientan su ventaja.
Su pecado, a pesar de ser dos gallos muy jugados, fue pensar que eso de los debates era en serio, pero no. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.

