El riesgo de la propuesta de los debates entre corcholatas de la 4T es que alguno de los participantes se lo tome en serio.
El presidente dio su aval en el entendido que es una acción de propaganda, para jalar reflectores, no una competencia real en la que alguien pueda salir herido o el gobierno dañado.
Y es que el canciller Marcelo Ebrard hizo una propuesta que activó las alertas sísmicas de Palacio, esa de que las corcholatas renuncien a sus actuales cargos para competir con piso parejo.
¿Se imaginan a Claudia fuera del Palacio del Ayuntamiento, a Adán Augusto lejos del Palacio de Cobián y Ricardo Monreal sin el Senado?
¿Puede el presidente correr el riesgo de prescindir de ellos en sus actuales cargos? Claro que no.
Dicen que en Palacio le van a dar otra pensadita a eso de los debates. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.

