Áser Oropeza Lara
Xalapa, Ver., 09 de diciembre del 2022.- El grupo de Hombres Responsabilizándose de su Vida Xalapa que trabaja en torno al trabajo de las masculinidades, la violencia y el género, invita a los varones para participar de la Onceava Ronda de Hombres contra la Violencia hacia las Mujeres.
El exhorto es también a la población en general, a una ronda a realizarse en el foro abierto del Ágora de la ciudad en el parque Juárez, cuya finalidad es que, de manera pública, se externe un compromiso sobre la necesidad de que los hombres se impliquen activamente en la lucha contra los malos tratos, específicamente hacia las mujeres, dijo Mario Torres Osorio.
Agregó que la violencia para la mayoría de los hombres es invisible, «no la vemos», pues los hombres ven como derecho mandar a la mujer, «como derecho porque nos desobedeció, porque es ‘nuestra mujer’, como si fuera un objeto o nuestro carro y que tenemos derechos sobre ella».
Por ello, consideró que el cambio tardará todavía un buen rato en lograrse porque es lento y paulatino dado que, aunque como agrupación llevan 20 años trabajando, el machismo tiene miles de años más.
La Onceava Ronda se realizará este sábado 10 de diciembre en punto de las 18:00 horas para lo que sugieren, como algo simbólico, llevar una vela o veladora, así como tener la oportunidad de compartir con los asistentes algún mensaje en torno a la urgencia de una reconstrucción de la masculinidad hacia la no violencia.
El evento es sin fines de lucro y no se pide ningún tipo de colecta ni de registro. La duración es de, aproximadamente, una hora.
Precisó que la idea surge bajo el antecedente: la campaña canadiense «Lazo Blanco» originada en 1991 en la ciudad de Montreal como iniciativa de un grupo de hombres canadienses conmocionados por la llamada Masacre de Montreal; ya que, en dicha ciudad, el 6 de diciembre de 1989, se produjo un asesinato de género, cuando un pistolero solitario asesinó a 14 mujeres estudiantes de la Escuela Politécnica de Montreal, por el «delito» de ser mujeres.
«A partir de entonces, en varias latitudes del planeta, hombres de distintas edades, culturas, niveles sociales, académicos y económicos, empezaron a replicar este acto (año con año y en fechas cercanas a aquel 6 de diciembre), buscando llegar a la opinión pública, especialmente a la masculina, para socializar el claro mensaje de que hay hombres que están organizándose y trabajando contra la violencia de género, en el convencimiento de que es un problema que nos afecta a todas y todos y bajo el principio de que la violencia nunca es una cuestión de ámbito privado».

