Nos cuentan autoridades del gobierno de Nayarit que aquello de que los médicos cubanos resolverían todos los problemas de salud de las comunidades rurales se quedó en mera promesa. Resulta que cuatro doctores de ese país caribeño fueron contratados bajo el esquema acordado con el gobierno de La Habana y el IMSS-Bienestar para trabajar en el Hospital General de San Francisco, pero después de pocos meses ya se fueron por diversas causas, entre otras porque los residentes mexicanos realizaban todo el trabajo y no había materia para ellos. Incluso, nos platican que una de las médicas cubanas sufrió un accidente, pero no por la inseguridad, ni por su labor profesional, sino que se facturó un pie vacacionando en playas de la Riviera Nayarita. Así va la ruta para alcanzar el nivel que tienen los sistemas de salud de Dinamarca y Noruega, ya falta poco para igualarlos.   |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.