La comunicación entre el gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, y el Congreso de su estado se rompió y nada más no se entienden.
Los jaloneos por el presupuesto son el mejor ejemplo. Blanco dice una cosa y el Congreso una diferente. Como no hay trabajo político sino fallidos intentos de intimidación las posiciones en lugar de acercarse se alejan.
Dicen allá que el gobernador se impacienta y en lugar de negociar va por un pleito hasta la SCJN para dirimir una controversia constitucional.
Los que conocen la grilla morelense dice que Blanco no tiene el apoyo real de los legisladores de Morena y sus aliados que le regatean cualquier decisión. El problema se acentuará conforme se acerque el momento de elegir al candidato a gobernador para el 2024. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.

