Dónde menos de espera salta la liebre. Los encargados de la 4T estaban cuidando el frente externo del Tren Maya para evitar que la obra sufra más retrasos, cuando la bomba estalló desde dentro, la hicieron estallar los propios constructores.
El consorcio formado por Grupo México y Acciona tiró la tolla. Tenían a su cargo la construcción del Tramo 5 Sur del tren, pero dijeron hasta aquí.
Su argumento fue que hay una imposibilidad técnica de terminar la obra como lo exige el gobierno en julio del 2023.
La última palabra la tendrán ingenieros militares que evaluarán los avances y lo que se tiene que pagar por el trabajo realizado hasta ahora.
Hay quien dice que el diferendo puede llegar a los tribunales. Todavía no se sabe si otro grupo privado entrará al quite o si el Ejército tratará de enderezar el entuerto. Otro. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.

