Las cifras oficiales sobre incidencia delictiva reflejan el grado de descomposición del tejido social al que ha llegado Puebla. En el estado gobernado por Miguel Barbosa se registra un alza en al menos cinco delitos de alto impacto, cuatro de ellos asociados al crimen organizado, como homicidio doloso, secuestro, narcomenudeo y lesiones. Un botón de muestra de lo que ocurre en la entidad es lo que pasó en el municipio de Tulcingo del Valle, en donde el cuerpo del comandante de la policía local fue encontrado fragmentado y embolsado. Sus victimarios lo obligaron a grabar un video antes de ejecutarlo. Y el alcalde mejor despidió a todos los uniformados, para evitar nuevos ataques. ¿Y el gobernador? Se preguntan muchos. Bueno, pues algunos creen que ocupado en ver cómo reforzar la marcha de la 4T del próximo domingo. Uf.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.