La narrativa de la 4T ya tiene otros dos villanos a los cuales culpar de todos los males.
Son el Servicio Nacional de Sanidad y la Comisión de Riesgos Sanitarios que tuvieron la osadía de querer hacer su chamba, de cumplir su razón de existir.
El presidente los zarandeó porque según él son obstáculos burocráticos para su plan de importar alimentos de manera rápida para combatir la inflación.
Pero hay reglas que el voluntarismo del poder no se puede saltar porque hacerlo supone poner en riesgo la salud de la población.
Claro que se deben agilizar los trámites de todas las instancias, pero no a costa de dejar pasar productos que pueda resultar dañinos para los consumidores. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.

