Hace más de un año David Monreal tomó posesión como nuevo gobernador de Zacatecas con la celebración de haber vencido al viejo régimen y la promesa de devolverle la paz a la entidad, empantanada en la violencia del crimen organizado

Operan ahí células de los dos principales carteles del país, el de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación.

Un año después del cambio de gobierno no hay nada qué presumir a casa. La fiesta de las balas continúa. Ayer tuvo como víctimas a seis policías de Calera, incluido el jefe de la corporación.

La respuesta de las autoridades estatales y las frases de cajón que se usan en estos casos, no ocultan la realidad de que la violencia no cede y las víctimas se multiplican.

Se habla de nuevos operativos, de la llegada de más contingentes de la Guardia Nacional, pero no hay avances significativos. La gente vive con miedo.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.