En San Luis Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo realizó una atrevida propuesta. Luego de un feminicidio en su entidad, exigió que el Congreso local apruebe la pena de muerte para feminicidas y la castración, para violadores. “Va a seguir sucediendo si no metemos mano dura, hay que recordar que las malditas herencias nos dejaron eso. Herencias malditas de no poder reformar la ley, no poder meter mano dura. Siempre cuidando los derechos humanos, pero dejando desprotegidos a miles de personas”. Adelantó su iniciativa “para capar a todos los violadores”. Mano firme, dice: “Cuando los animalitos no hacen caso, se les capa”. ¿Será la mejor solución? | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.
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