Que el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, sorprendió a propios y extraños al llamar “presidenta” a Claudia Sheinbaum durante un acto matutino, si bien pronto metió reversa y aclaró que se refería al término que suele usarse en México para las alcaldesas. Librado ese primer desafío, más tarde debió afrontar el rigor de Ciudad de México, porque el temblor lo agarró en la oficina de Ricardo Monreal en el Senado y confesó que jamás había experimentado uno, porque él es de Colorado y ahí nunca tiembla. ¡Bolillo para el amigou!   |  Se observa en “Trascendió” de Milenio.