Que en el entorno político del ex presidente Enrique Peña Nieto entendieron muy bien que vale más una boda rápida, sencilla y discreta, como la que tuvo su hija Paulina Peña y Fernando Tena, que celebraciones como las que tuvieron Santiago Nieto, ex titular de la UIF, y el ahora subsecretario de Gobernación, César Yáñez, que los metieron en graves problemas que concluyeron con la separación del cargo, pues justamente ese tipo de exhibiciones fastuosas son las que no caen nada bien en Palacio Nacional.    |  Se observa en “Trascendió” de Milenio.