Se ha convertido en un dolor de cabeza para el gobierno desde que, con su sillita verde a las afueras de Palacio Nacional, Silvano Aureoles, exmandatario de Michoacán, exigía ser recibido por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Ahora, suma reuniones con diversos actores políticos y su afán de unir al PRI, PAN y PRD deriva de sus intenciones de ser el candidato de la alianza en las elecciones presidenciales. Por ello, no hay que descartar que pudiera surgir información sobre malas prácticas durante el gobierno de Aureoles. El encargado de difundirlas, seguramente, sería alguien de la actual administración estatal, al más puro estilo de Layda Sansores. ¿Silvano, a la grande en el 24? Sólo él se ve ahí. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.
Clon de jaguar

