Que conste, nos dicen, que por apoyo federal no ha quedado. Ayer arribaron a Colima otros 50 elementos de la Armada. Otros, porque dos días antes llegó una cantidad igual. Y aún antes han arribado a ese pequeño estado varias decenas de elementos del Ejército para apoyar las labores de seguridad. Pero, lamentablemente —dicen los que saben—, la gobernadora Indira Vizcaíno no ha sabido aprovechar ese apoyo, pues lo que ha fallado en buena medida es la prevención de los delitos de alto impacto. Apenas el pasado sábado ocurrió un nuevo ataque a un bar en la zona turística de Manzanillo, el segundo de este tipo en menos de una semana. Y la incidencia delictiva, como se ha comprobado y documentado en varias ocasiones, no va a la baja, sino al contrario. Ahí están los números, nos hacen ver.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.