El que, nos comentan, anda de maroma en maroma, tanto para argumentar como para callar, es el senador José Narro, quien en estos días ha incrementado su presencia en medios con tal de ser designado presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores. Ayer, por ejemplo, pretendió cuestionar que la reconocida periodista Leticia Robles diera a conocer los ingresos de los que disponen los integrantes de la Cámara alta, basada por cierto en información oficial, señalando detrás una supuesta “guerra sucia”. El rol de víctima, sin embargo, no ajusta en su relato, nos hacen ver. Por el contrario, se mantiene nebuloso el caso de la desaparición de dos marinos que le fueron asignados como escoltas, sobre el que le siguen exigiendo explicaciones. | Se lee en “Rozones” de La Razón.
Narro, de tropiezo en tropiezo

