Y fue el propio gobierno de Colima el que confirmó que la gobernadora Indira Vizcaíno sí se aumentó el sueldo en 33 por ciento. Aunque el subsecretario de Administración prefirió ayer llamarlo “ajuste” y no sólo eso, sino que, nos comentan, intentó de varias formas justificarlo. Por ejemplo, alegó que no pegará en las finanzas estatales porque harán ahorros, o que Vizcaíno ganará menos que otros mandatarios —claro, nos señalan, buscó comparar con los de entidades mucho más grandes y que generan más ingresos— y también aprovechó para decir que los que gobernaron antes gastaban más en restaurantes… El caso es que incluso ahora la gobernadora ya supera en percepciones a mandatarios de la 4T con mucho más peso político como es el caso de Layda Sansores, según los datos de su funcionario. Uf.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.