Que el propio gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, confirmó que Luz Raquel Padilla, quemada el sábado en Zapopan y que murió tres días después, tenía medidas de protección y una carpeta judicializada, además de que había rondines de vigilancia en coordinación con la policía. “Nada fue suficiente ante una atrocidad así. Esta tragedia nos ha mostrado la peor de las consecuencias de una descomposición social que ha cruzado cualquier límite, de una brutalidad que habla de la violencia desde el núcleo de la sociedad”.   |  Se observa en “Trascendió” de Milenio.