Y fue el Instituto Mexicano del Seguro Social, a cargo de Zoé Robledo, el que tomó la decisión de atender el reclamo de la derechohabiente Vanessa Dib, además de aceptar, el pasado 7 de julio, la recomendación que, por ese caso, registrado en 2018, emitió la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Con ello, la paciente, a quien le amputaron las piernas por una mala praxis médica, podrá tener una reparación integral del daño, rubro en el que se consideran: pago de la compensación económica; atención médica y psicológica y/o psiquiátrica que sea necesaria; dotación de prótesis y de dispositivos que permitan su desplazamiento; acceso a programas sociales que le otorguen oportunidades de desarrollo; becas para sus hijos, además de colaboración del Instituto con el Órgano Interno de Control en el trámite y seguimiento de la denuncia administrativa que presente la CNDH.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.